Vanguardia y Experimentación: Un análisis breve de los álbumes de Arca

Por Fabiana Casado

Cuando un sonido no se asemeja a lo que conocemos comúnmente, y tampoco es masivamente escuchado, el resultado puede llamarse experimental. Esto emerge de la utilización de una nueva técnica o tecnología en el arte.


Del under, desafiando todos los límites musicales, de género y políticos, nace Alejandra Ghersi, más conocida como Arca, artista excéntrica y llamativa. Ella es una mujer trans no binaria venezolana cuyo arte y persona están, tal vez, muy alejados de lo que se conoce habitualmente. Su estilo está marcado por la vanguardia y la transgresión. Durante toda su vida, ha traspasado numerosos límites en múltiples situaciones, lo que la ha llevado a ser quien es ahora.

Fuente: Valentina Vergara

Surgiendo desde un nicho particular en la escena de la electrónica avantgarde y el downtempo, ha trascendido hacia una versatilidad que abarca cualquier género que se le presente, capturando la atención y estableciendo colaboraciones destacadas con artistas como Björk, Lady Gaga, Frank Ocean y Rosalía.

Alejandra Ghersi nació el 14 de octubre de 1989 en Caracas, Venezuela. Se mudó a Nueva York con 3 años, donde comenzó a descubrir la música. A los 9 años, regresó a Venezuela durante una gran crisis política, económica y social que también acrecentó el odio, la violencia y la discriminación hacia la comunidad LGBTQ+.

Fuente: Vogue México

A la edad de 13 años y en medio de esta crisis comenzó a explorar su lado femenino, pero sin embargo lo rechazó por inseguridades y por la sociedad misma durante esa época, en una entrevista había comentado que «Tenía la esperanza de que la atracción por los hombres desapareciera, pero lo que nunca esperé que desapareciera eran los sentimientos de feminidad, suavidad y fragilidad que pueden vivir dentro de un niño. Eran privados, pero eran míos». Esto se pudo reflejar mejor en su primer proyecto musical llamado Nuuro a sus 14 años, en sus canciones era reticente a su yo interior y por entonces dedicaba canciones de amor a mujeres.

«Al final estaba cantando en español y le estaba dando género a mi canción de amor hacia lo femenino. Sentí que me había traicionado a mí misma, por eso maté al proyecto».

Alejandra en ese entonces encontró varias formas de afrontamiento a todo lo que se gestaba en su interior, expresar sus emociones desde la sonoridad fue uno de ellos y en ese momento fue que, a los 17 años, regresó a Nueva York. Luego de experimentar con la música en clubes underground queer de la ciudad, salió del clóset, o como ella lo dice, se enfrentó a sí misma y re-emergió artísticamente como Arca en 2012.

Con este nuevo nombre, lanzó Stretch 1 y Stretch 2 y con su reinterpretación extremadamente singular del hip-hop, fue que llamó la atención de Kanye West y llevó a Ghersi a trabajar en Yeezus (2013).
Yeezus generó clamor por sus servicios de producción musical: coprodujo el álbum debut de FKA twigs, Vulnicura de Björk y trabajó en Endless de Frank Ocean.

Posteriormente nació Xen (2014) donde combinó música electrónica, hip hop y clásica, también Mutant (2015), donde su voz, si es que aparecía, era deformada con efectos hasta volverse completamente irreconocible y abrasiva, se fundía en el ruido electrónico de los agitados paisajes sonoros que producía. Contó para The Guardian que fue Björk, aclamada artista de vanguardia, quien primero «plantó la semilla» de la idea de cantar en sus canciones luego de escucharla en un viaje: «Ella simplemente me preguntó si había considerado cantar en mis cosas, fue sólo un comentario que ella hizo, una pregunta más que una sugerencia. Ella no sugiere cosas, sino que las desvela”.

El sonido y la estética de sus proyectos comenzaban a tomar forma, se inspiraba mucho en elementos del gótico, la ciencia ficción, lo cyberpunk, lo considerado de otro mundo, estos puntos son fundamentales para formar su mundo surrealista y futurista, evidenciado en su estilo musical. Fue gracias al internet que comenzó a descubrir estas piezas de su persona que ahora la caracterizan, desde pequeña se basó en grandes referencias de la cultura pop como Nelly Furtado, las Spice Girls y en videojuegos como Resident Evil y Final Fantasy, entre otros, pero menciona que se inspiró particularmente en los álbumes de Aphex Twin y Nine Inch Nails de su hermano mayor. Esto formó el ADN estilístico de su arte.

En algún momento en esta época conoció a un artista plástico japonés canadiense llamado Jesse Kanda a través de DevianArt que se convirtió en su colaborador frecuente, él se encarga de crear el imaginario visual de las canciones de Arca, con arte inquietante, raro y fuera de este mundo, sobre esto ella menciona que «Tal vez tengas un sentimiento tan puro o abrumador dentro de ti que tu cuerpo se desfigura; las contorsiones coinciden con tu confusión».


Todos estos elementos colisionan para crear a Arca, marcan su estilo único y extravagante, desafiando todos los límites. Forman una oda y elegía a la contracultura. Arca utiliza elementos abstractos, industriales y turbulentos con el fin de quebrar la burbuja de la normatividad, combina elementos del IDM, hyperpop, pop avant-garde e incluso reggaetón. Luego de Xen y Mutant, en este punto de su carrera, aún dependía mucho de los instrumentos y efectos electrónicos para modificar la voz en sus canciones, porque la experiencia de traición hacia sí misma en su adolescencia aún la perseguía. Pero un día se sintió atraída por ‘abrir la boca de nuevo después de siete años de no hacerlo’, como explicó para The Guardian, y junto a estas reivindicaciones y nuevos sentimientos, nació el álbum Arca en 2017.


Después de tantos años, grabar su propia voz se convirtió en una experiencia profundamente emotiva para Ghersi. «Hay una especie de gran y vasto pozo de tristeza dentro de mí que atesoro, que he aprendido a amar. Muchas canciones de este disco son como ríos que pueden terminar o comenzar allí, pero todas van a lugares diferentes. El espacio mental en el que tenía que estar era hiperfrágil, como si no tuviera piel. Hay una letra recurrente en el álbum, en español, que es ambigua en cuanto a si le pide a alguien que me quite la piel, literalmente, físicamente, o si simplemente me refiero a mudar de piel y crecer.»

Hacer este álbum fue como una catarsis. Explicó que cantar en español se siente más natural para ella, es el idioma con el que aprendió a procesar las emociones; manifestar ciertas cosas se vuelven más privadas e íntimas en español.

Para el 2020, tres años después de lanzar Arca, Ghersi seguía trabajando en producciones para Björk y lanzando singles. Colaboraba con su entonces pareja, el artista Carlos Sáez, para diversos proyectos; este también tomó una gran importancia para lo que se venía en su vida. En esta etapa, decidió declararse públicamente como mujer trans y adoptar los pronombres femeninos.

En junio de ese año, lanzó KiCk i. La foto de la portada del álbum es característica e icónica, justamente fue Carlos Sáez quien la ayudó a producirla y los sonidos siguen manteniéndose disruptivos con respecto a las expresiones artísticas mainstream. Todas las preguntas que la mantenían aprisionada en su discurso en torno a la identidad en álbumes anteriores, ya están resueltas. Se muestra eufórica y con ganas de celebrar, mezcla elementos latinos como el reggaetón y sonidos tradicionales de los barrios bajos de su natal Venezuela.

Con este nuevo proyecto, busca romper el binarismo y el clima heteronormado que se siente en los géneros urbanos latinos, tal como lo hace el neo-perreo y desea llegar a la juventud disidente que muchas veces se siente fuera de todo este mundo por no sentirse identificada. Habla sobre la sexualidad y su identidad de forma tan abierta, sin tapujos. Arca crea ese espacio, trae esta nueva sonoridad tan buscada y esperada entre la juventud LGBTQ+, en especial latina, que más siente este encarcelamiento.

A finales del año 2021 lanzó en días consecutivos los álbumes KICK ii, KicK iii, kick iiii, kiCK iiiii que conforman una continuación sonora y estética del primer Kick del 2020. Esta es su era más pop hasta la fecha y con la que más conectó con su público de manera diferente, aprovechó su inventivo diseño de sonido y su década de experiencia produciendo para artistas de ese estilo, logró fusionarlo con la identidad creativa quebrada de Arca.


Desde los exuberantes y ondulantes sintetizadores de la balada electro pop «Time» o “Luna llena” hasta la cruda franqueza del reggaetón de «Tiro«, “El alma que te trajo” o “Prada/Rakata”, la huella de Arca sigue siendo palpable incluso cuando se aleja de los elementos vanguardistas de su trabajo, que de otro modo podría resultar alienante, pero con su toque, no lo es.

Los sonidos que genera trascienden los géneros en todo sentido, se alejan y viven dentro de lo no convencional, puede superponer voces súper agudas a sonidos alterados, extraños, nunca antes escuchados y viceversa. Esto produce un espejismo de lo que conocemos, de lo que nos enseñaron y nos anima a preguntarnos qué es lo que estamos escuchando, cuestionarnos y a partir de eso formular una conjetura sobre la expresión artística de Alejandra Ghersi.

Nunca es tarde para empezar a escucharla y conocer su historia a través de su arte, su figura es tan fresca, te anima a quererla con su carisma y rareza. Es muy fácil querer saber más sobre ella, entenderla e identificarse con su música, enciende esa chispa de curiosidad que muchas veces necesitamos para romper la monotonía del día a día.

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