Honestidad, realidad y sensibilidad definen “Todo lo que queda”, el nuevo álbum de Bastianes. Una obra profundamente personal que recorre las vivencias de sus primeros veinte años: dejar ir personas, atravesar cambios, enfrentarse a la incertidumbre y buscar sentido en medio de la transformación.
«Un viaje íntimo sobre crecer, sentir y seguir adelante«
Compuesto por ocho canciones escritas entre 2019 y 2025, el disco surge de un proceso extenso, con idas y vueltas, en el que cada tema fue encontrando su lugar hasta construir un relato coherente y emocionalmente potente.
El resultado es un mapa íntimo de una generación marcada por la introspección, los vínculos complejos y la constante búsqueda de identidad.
“Presentar un material acá es cuesta arriba, más siendo una propuesta independiente: conlleva mucho sacrificio mental, físico y económico. Pero la satisfacción de poder sacar algo que tenías guardado hace mucho tiempo lo vale todo. Creo que el álbum puede formar parte de los días de mucha gente, conectar y acompañar; eso ya sería increíble y justificaría todo el esfuerzo del equipo. Por suerte tengo mucha gente que me contiene, acompaña y levanta los días difíciles”, expresa el artista.
Lejos de ofrecer respuestas cerradas, “Todo lo que queda” se instala en el territorio de las preguntas: ¿quién soy?, ¿en quién me estoy convirtiendo?, ¿qué dejo atrás para avanzar?


A lo largo del álbum, Bastianes construye un universo sonoro donde conviven la nostalgia, la ansiedad, el deseo, la decepción y la esperanza, abrazando la vulnerabilidad como motor creativo.
El tracklist “Para sanarme”, “Por siempre”, “Cara de ángel”, “Mañana”, “12 días en 3”, “Cansado”, “Ya no es lo mismo” y “Prisión” funciona como un recorrido emocional por los veinte, una etapa atravesada por cambios, intensidad y autoconocimiento.
“Todo lo que queda” es un registro de lo que persiste: las emociones que no se van, las marcas que dejan las personas y los momentos, y la necesidad constante de encontrar refugio, incluso en uno mismo.
Con una propuesta sincera y profundamente humana, Bastianes entrega una obra que conecta desde la sensibilidad y la verdad, invitando a habitar cada emoción sin filtros.
Porque, al final, todo lo que queda con su peso y su belleza, es también lo que nos recuerda que seguimos sintiendo.
